Ensayo (1)

¿Qué tanto de lo que somos se puede “descargar” en letras y qué tanto de eso que se descarga se conserva o se transforma junto con nosotros? Esto también nos puede llevar a pensar en los distintos grados o niveles de “performance” de quiénes somos en distintos ambientes. Pero bueno, independientemente de eso, quiero pensar maś bien en cuáles son nuestras metas y propósitos y en cómo podemos externarlas, plantearlas, “escribirlas en piedra” (¿tal vez eso último no nos vendría mal?).

Ayer pensaba que tal vez puede ser una obstrucción el querer predeterminar la razón de ser de cada acción (artística en este caso), querer predefinir cuáles van a ser las reglas para los escritos (u otra expresión) diarias, por ejemplo. Por un lado tiene sentido porque así “no nos perdemos”, pero por otro qué tal si ese “aferrarse a no perderse” paradójicamente nos ha perdido después de ya varios años. Hablo, de nuevo por ejemplo, de la libertad de experimentar y de arriesgarse, de cómo el “saber más” (de las corrientes, de la historia, del contexto) le agrega preguntas (o le puede agregar) a cada acción que tomamos. La intuición probablemente sigue ahí, pero el querer autocategorizarse de antemano (¿pre-auto-categorizarse?) plantea un sesgo importante.

Por ejemplo, me observo escribiendo este texto y no puedo no preguntarme “uy, qué tono tan formal y/o serio” (quien lee tendrá su propia última palabra). Pero me observo (de nuevo), y recuerdo, y pienso, que a fin de cuentas la idea es dejarme fluir. Tal vez por eso llamé hace tiempo a esta categoría del blog (?) “Free flow” – de nuevo, otra pre-categorización, curiosamente. Parte del ruido que quiero evitar, y aunque Is haya señalado adecuadamente que es esencia (¿es encia?) de nuestra existencia humana, es el que hacen las voces de mi cabeza simulando ser las voces provenientes de otras cabezas, con o sin razón, de aquello que hago incluso mientras lo hago. Mi interés es preguntarme, ¿cuál es mi voz? (además de la que da paso a estas ideas), o más bien, ¿qué es lo que dice mi voz sobre lo que estoy haciendo? (además de esa pregunta).

En estos días he recibido el comentario de que se admira mi búsqueda sincera. O la sinceridad de mi búsqueda. Planteé que, bueno, sí es sinceramente una búsqueda sincera, pero probablemente lo que busco es esa sinceridad. (Y bueno (¿cuántas veces digo “bueno”?) se podría argumentar que si la búsqueda es sincera, entonces la sinceridad se ha encontrado… ¿pero yo lo veo como dos pasos?). Es decir, quiero encontrar qué es lo que en el fondo me mueve, independientemente de las expectativas ajenas e internas (¿y externas?), y entonces enfocarme ahí. De nuevo, no sé si me veo envuelto en una paradoja de por vida: ¿qué tal si lo que me mueve verdaderamente es la intriga de saber qué es lo que me mueve? Pregunta auto-resuelta vista -tal vez- de manera externa, pero desde aquí adentro (transmitiendo hacia los dedos – teclados – computadora y eventualemente “hacia la red”) da la impresión de que hay algo más y/o de que no es suficiente.

Hay algo más y/o no es suficiente porque uno se queda con la sensación de que ese ciclo (bucle, “loop”) no tiene una forma concreta (¿las formas son o pueden ser concretas?) y por tanto podría ser lo que sea – requiere aparentemente un vehículo para ser externado. Como he externado, la misma incertidumbre de cuál es el medio en el que realmente deseo desarrollarme, junto con la incertidumbre del origen de esa primera incertidumbre (¿por qué no me quiero o no me puedo decidir? ¿qué me obstruye?) se vuelve(n) una (o bueno, dos) obstrucción(es).

Agregarle a eso el cómo conciliarlo con el esquema económico, y el “de dónde vamos a recibir una cantidad suficiente de realidad virual para intercambiar por una cantidad suficiente de realidad física con el fin de alimentarnos, tener techo, salud, ‘libertad financiera'”, lo convierte todo en un más grande acertijo. Bien dijo D que se vuelve un combustible poderoso. ¿Es que de verdad no puedo dejar un acertijo sin resolver? ¿Y el acertijo de la vida requiere toda la vida para resolverse?

Ahora que lo pienso, siempre está la posibilidad de plantearse como “multi-medios” (a fin de cuentas eso significa “multimedia” en inglés). (Como paréntesis, ¿qué pensaría Wagner sobre el “Teatro total” en el concierto de Hans Zimmer en el Radio City Music Hall?). Ahora que lo dije después de pensarlo (decir, escribir, licencias de quien escribe), no suena mal. Tal vez sonaría mal en otra ocasión, porque también puede ser limitante, ¿o no? ¿Decir que haces de todo implica (externamente e internamente) que no lo haces con tanta profundidad? ¿Preferiría (externamente e internamente) hacer algo único con mucha profundidad? ¿Se puede ser multi-medios con profundidad?

Hace rato veía que el número de palabras en este texto crecía, y llegué a pensar “bueno, puede ser buena meta llegar a las mil palabras según dicho contador”. ¿De nuevo pre-disponiendo, pre-categorizando? Algo que veo ventajoso es que me empuja a exprimirme, y exprimirme es lo que quiero al parecer.

Tal vez el medio es lo de menos. Así el fin no tiene que justificarlo (?). O bueno (de nuevo bueno (de nuevo “de nuevo” (siempre observante))) nos podemos saltar que el fin sea encontrar el medio. Pero la pregunta regresa, ¿cuál es el fin? Veo que vale la pena seguir conversando, seguir externando las ideas (esto escrito me ha ayudado). Conocerse a uno mismo – ¿es ese el fin? ¿o es el fin “uno” para después poder encontrar el fin “dos” (o sea el qué es lo que queremos hacer y ser)? ¿O los dos fines vienen juntos en promoción?

Comparto estas tribulaciones (¿esa palabra existe (al parecer sí) y cómo supe de ella?) como parte de ese proceso. Y bueno (de nuevo (¡!)), en este caso el medio es el escrito, con “mi estilo” (apreciado externamente (¿y también internamente?)) pero usando la categoría preestablecida de “ensayo” (Me gusta que en español implique esa noción de práctica).

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1 Comentario

  1. yo pienso que todas las voces en tu cabeza son tuyas… (claro, influenciadas por lo externo de lo cual no podemos escapar) lo que lo hace más aterrador.*

    [Lo cual me lleva a recordar que he estado pensado en crear “coreografías de terror”
    ¿qué serían? ¿cómo serían?]

    *y desalentador, pero a la vez puede que con la suficiente fuerza nos de el control para callarlas.

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