Haz click aquí para ver el texto de Mel, y aquí para ver el texto de Sejo.


Sejo

Ver post de la semana 44.

 


El costo de adaptación

Mel

 

¿Cuál es?

He leído que es perder las costumbres anteriores y tomar las nuevas, o bueno, las del lugar al que llegas.

 

Me lo ha hecho pensar la comida que podemos o no conseguir en el súper y algunos puestos callejeros. ¿Porqué luchar por comer como en México? Por conseguir chiles, verduras más variadas, por encontrar sustitutos de algunas forma… ¿solo nos complicamos la vida? ¿nos estamos aferrando?

También el horario del “lunch” o “la comida”, en el que me he quedado con hambre o comido de más por pelearme con los horarios que acostumbramos y lo que los horarios de acá permiten más fácilmente. Y no sé cómo o por qué, pero he empezado a tener hambre a las 12:30pm horario perfecto para el “lunch”.

Otro es el tema del número telefónico… ha sido una sorpresa que al parecer tengo un mejor servicio del AT&T mexicano(?) por lo que incluye mi plan y el precio, que algo que pudiéramos conseguir aquí. Realmente solo para algunos trámites necesitamos un número estadounidense, hasta pensamos solo tener número de acá y cancelar los mexicanos. Ya encontramos una opción para cubrir esa necesidad sin tener que adquirir otra rentita mensual de la que no sacaríamos provecho, pero me hacía cuestionarme ¿qué tanto nos tenemos que mudar?

Igual con las tarjetas de crédito, las tenemos que usar para evitar el cargo por no uso… ¿a quién se le ocurrió eso? Jo ¿por qué permitimos que nos cobren esas sandeces? Jajaja

Bueno, retomando, pagar cosas en pesos al cambio del dólar del día que se use estando a expensas del banco, no sale y se me hace un robo… en fin, ya cada una tiene su pago domiciliado de un servicio en pesos. Estuvimos apunto de cancelarlas todas, pero bueno… para los posibles boletos de avión juju

 

Entre otros…

 

 

¿Y en dónde es esto posible? … En Nueva York ¡dónde más!