En este texto describo diferentes plataformas (aplicaciones y protocolos) para tener comunicaciones digitales libres: Signal, XMPP con Conversations y ChatSecure, Matrix y Riot, Jitsi Meet, y GNU Social.


Es urgente tomar acción para reformular las vidas de todas las personas si queremos sobrevivir como especie este siglo. Parte de esta refomulación implica el renunciar a seguir el juego de quienes acaparan el poder, más cuando han demostrado no manejarlo adecuadamente. En esta publicación previa describí por qué salí de Facebook y otras redes sociales privativas, compartiendo algunas de las razones relacionadas con sus respectivos abusos. No es difícil encontrar recursos para apoyar la idea de escapar (por ejemplo este episodio del podcast de Autodefensa Informática o esta traducción al español de un artículo de Richard Stallman; además de que en el 2017 en general les llovió fuego a estas compañías tecnológicas ).

Siempre hemos estado bajo amenaza del modelo de software privativo: si no puedes conocer el interior del sistema (y además nadie de confianza puede hacerlo), la única opción es creer ciegamente en que dicho sistema no te apuñalará por la espalda. Desafortunadamente ya han habido muchas traiciones documentadas, con potencialmente más por descubrir. Desafortunado también es que hemos recibido un “entrenamiento” en el que parece que no hay alternativas: se puede entender, y pasé por esa experiencia, de no saber cómo “conectarse” o “comunicarse” con las personas fuera de las plataformas de estos gigantes, o de no conocer qué opciones existen basadas en software libre. Sea como sea, y a pesar de las dificultades, pienso que la única opción viable y sensata para seguir utilizando y haciendo computación es hacerlo con sistemas que no piden confianza ciega, sino que están abiertos al escrutinio y a las contribuciones – es decir, con sistemas de software libre.

La idea de esta publicación es compartir algunas de las plataformas alternativas en las que tiene más sentido llevar nuestras comunicaciones digitales; ya basta de sacrificar nuestra privacidad y seguridad pensando que esa es la única transacción posible para utilizar una plataforma o programa “gratuitas”. Aunque parezca inverosímil debido a la formación que hemos recibido (?), SÍ existen proyectos de software cuyas prioridades son la libertad, la seguridad y la privacidad de quienes lo usan, y no el hacer dinero a toda costa aprovechando ideas de comodidad y conveniencia.

Mensajería instantánea:

Signal

Probablemente la alternativa más clara o similar al ubicuo WhatsApp: Signal es una aplicación de comunicaciones encriptadas de extremo a extremo, en donde las conexiones se dan entre números de teléfono. La aplicación está disponible para Android, iOS, y computadora de escritorio. Open Whisper Systems, quienes construyen la aplicación de Signal y su protocolo, fueron quienes implementaron la encripción de WhatsApp. La encripción de extremo a extremo implica que solo los dispositivos al final del camino (es decir, quienes están en conversación) pueden descifrar y leer los mensajes; para cualquier otro actor en el trayecto, deseado o no deseado, los mensajes son ilegibles.

Si bien en ese sentido Signal y WhatsApp son equivalentes, la diferencia es que al ser WhatsApp un producto parte de Facebook desde 2014, está en comunicación constante con las compañías de ese grupo (ver la sección de Empresas afiliadas de sus políticas de privacidad). En esta comunicación interna no tienen acceso a los datos de los mensajes porque están encriptados, pero sí tienen acceso a los metadatos, es decir a quién habla con quién, cuándo y cada cuánto, en qué grupos, desde dónde (si tienes ubicación activada), quiénes son tus contactos (le das acceso a ellos para “encontrar a tus amigues”), y todo eso lo usan para seguir alimentando a la máquina-monstruo que ya es Facebook. Cerrémosles la puerta, por favor.

Además, en el blog de Signal podemos ver los esfuerzos que están realizando para mejorar la experiencia de quienes usan la aplicación, con el fin de que sea más fácil la transición (?).

XMPP (antes Jabber)

Un acercamiento distinto y contrastante al de Signal, es el de XMPP (Extensible Messaging and Presence Protocol), que existe desde 1999, y funciona de una manera distinta al de las dos aplicaciones descritas. En vez de ser una aplicación o conjunto de aplicaciones comunicándose a través de un mismo servidor, XMPP es un protocolo o conjunto de reglas para realizar comunicaciones basadas en mensajes, y este protocolo es abierto y decentralizado, lo que permite que sea implementado en diversos servidores y con distintas aplicaciones. Incluso por un tiempo fue el modo de comunicación que usaba el mensajero de Google, GTalk.

Como referencia, el protocolo decentralizado de comunicaciones más conocido que tenemos es el del correo electrónico: a pesar de que podamos tener nuestras direcciones en distintos servidores (desde los de las grandes corporaciones tecnológicas, hasta las de nuestras escuelas o trabajos), nos podemos enviar mensajes mutuamente. Suena tan evidente que ni parece ser necesario describirlo, pero deja de ser evidente (o la norma) cuando vemos cómo funcionan muchos otros servicios digitales que utilizamos: solo puedes enviar mensajes con quien tiene una cuenta en la misma plataforma/servidor/aplicación.

XMPP funciona entonces de una manera similar al correo electrónico, por un lado puedes usar distintas aplicaciones (o “clientes”) para accederlo – en específico recomiendo Conversations para Android*, ChatSecure para iOS, o Pidgin (Adium) para la computadora de escritorio, y por otro puedes crear una cuenta en distintos lugares, como las mismas aplicaciones de Conversations o ChatSecure, disroot.org, xmpp.is donde puedes hacer cuentas en distintos dominios, y más (por ejemplo RiseUp.net otorga el servicio de XMPP). Conversations y ChatSecure implementan un protocolo de encripción de extremo a extremo llamado OMEMO, por lo que es posible comunicarse de manera segura entre dispositivos.

*Hablando de Android y de Conversations, recomiendo la descarga e instalación de F-Droid, un repositorio de puro software libre para el celular. La tienda de Google no indica cuando algo es software libre o no, y muchas de las aplicaciones gratuitas son gratuitas porque incluyen distintos tipos de trackers y/o anuncios (ver la referencia arriba del software privativo y su naturaleza de malware). En F-Droid todo es software libre (y también gratuito), y al estar bajo el escrutinio público, no padecen de esos problemas. En F-Droid, Conversations se puede descargar de manera gratuita.

Actualización 2018-01-04: Acá hay una infografía y aquí un artículo de colegota, muy completos e interesantes; explican mucho más a detalle de qué trata este protocolo.

Matrix y Riot

Estoy de acuerdo con que todo esto de XMPP y la decentralización puede sonar complicado; muchas personas lo usan pero no es evidente cómo entrarle. Matrix es otro protocolo abierto de comunicaciones decentralizadas, la diferencia es que es relativamente nuevo (desde 2014) y tal vez por eso están procurando hacer más accesible la entrada a su uso: a la vez que han desarrollado el protocolo también han desarrollado algunas aplicaciones para utilizarlo, como Riot. Al ser decentralizado, en principio puedes tener cuentas en distintos servidores; hasta el momento que lo escribo solo sé explícitamente de la existencia del servidor de matrix.org y del de hispagatos.org.

En esta página hay varias opciones de cómo usar Matrix. Yo he estado usando Riot tanto en la computadora de escritorio como en la de bolsillo (Riot para Android se puede obtener de F-Droid o de la tienda normal, y Riot para iOS se descarga desde su tienda correspondiente) y me ha parecido muy bueno. Puedes tener conversaciones individuales o grupales, y hay la posibilidad de tener salas con distintos niveles de privacidad para tener diferentes tipos de conversaciones. Por ejemplo, el mismo protocolo de Matrix tiene una sala de conversación en Matrix.org para discutir y colaborar alrededor de Matrix (?). La encripción está incluida desde el diseño y se puede desactivar o no de acuerdo a la situación de las salas de conversación, como sea parece que todavía requiere más trabajo para hacerlo completamente confiable. Además se pueden hacer videollamadas, compartir archivos, y hay distintas integraciones con otras aplicaciones y protocolos.

Algo interesante es que Riot está construido alrededor de un paradigma similar al de plataformas de comunicación y trabajo colaborativo, como Slack (plataforma muy conveniente pero privativa y con fines de lucro), pero su sensato objetivo al ser Matrix un protocolo abierto y decentralizado, es que pueda funcionar mejor que Slack para colaborar y “reemplazar” el correo electrónico. Un problema de Slack es que hay que hacer una cuenta por cada organización a la que te unes, aquí la idea es con que una misma cuenta, que incluso podría ser provista por un servidor de tu agrado (y usando la aplicación de tu agrado), podrías comunicarte con diferentes personas y organizaciones.

Videollamadas

Jitsi Meet

Algunas de las aplicaciones descritas arriba contienen la posibilidad de hacer videollamadas. Como sea, otra valiosa opción, también software libre, es Jitsi Meet. Se puede usar en línea, creando una dirección (escribiendo o no algún texto en el campo correspondiente, y apretando el botón de Go), para luego compartirla: cualquier persona con la dirección puede unirse de manera encriptada y segura (se puede poner alguna contraseña en cada sala). Cabe hacer énfasis en que la comunicación también es anónima porque no es necesario hacer o tener una cuenta para entrar a una conversación. No hay límite artificial (como en otras plataformas) de cuántas personas pueden unirse, y funciona bastante bien. Jitsi Meet también tiene aplicaciones para Android y iOS.

Micro-blogging

GNU Social

Un poco al margen pero relacionado, y aprovechando la descripción sobre redes abiertas y decentralizadas, quiero mencionar la existencia de GNU Social, que es un sistema de “micro-blogging”. Podemos simplificarlo como un Twitter o Tumblr pero libre y decentralizado: en lugar de depender de compañías privadas y de atenerse a sus decisiones (por ejemplo de poner anuncios o de qué mensajes mostrarte para mantenerte en su plataforma (para seguirte observando y hacerte ver anuncios)), la red está distribuida en muchos servidores y basada en un sistema abierto. La “federación” es la red conjunta de todos estos servidores (o “instancias”) y es posible comunicarse entre ellos.

Para usarlo, es posible hacer cuentas en muchos lugares, como los dominios llamados Quitter (como Quitter.es, Quitter.no, Quitter.se), LoadAverage, GnuSocial.no, etc. Incluso nosotres tenemos una instancia a la que puedes unirte. GNU Social se puede usar directamente en la web, en AndStatus en Android (también disponible en F-Droid) y para iOS al parecer existe Shoyu – StatusNet.

Mastodon está construido sobre GNU Social, también tiene muchas instancias y en general ambos sistemas son compatibles. Este artículo en inglés habla sobre la historia interrelacionada de ambos y la importancia de la Federación (y lo valioso de tener distintas instancias con diferentes objetivos pudiéndose comunicar entre ellas). Hay varias apps para Mastodon, y aunque no estoy seguro si con ellas puedas iniciar sesión en una cuenta de GNU Social, sí sé que puedes iniciar sesión en Mastodon y desde ahí seguir a cuentas de GNU Social.


Estuve motivado a escribir este texto porque también pasé por la situación de preguntar “y ahora cómo le hacemos si queremos estar fuera de esos grandes sistemas”, me interesa compartirlo porque estoy convencido de su valor y porque confío en que al ver que sí hay un panorama en el cual aterrizar, más personas puedan animarse a dar el brinco y desconectarse de los distintos monstruos que hemos (instituciones, gobiernos, personas) dejado crecer de más. Además, todos estos sistemas permiten involucrarse de una manera activa en su desarrollo y diseño, por lo que podemos adaptarlos a nuestras necesidades.

Queda de alguna forma pendiente la discusión sobre qué tanto nos aportan o no estas conexiones digitales, pero para fines de esta publicación parto de asumir que todas estas comunicaciones son necesarias para seguir cultivando comunidades con el fin de que podamos resistir y luchar por la supervivencia humana. Tiene más sentido conversar y organizarse en plataformas que no formen parte del sistema que hemos de transformar. Y sí, el cambio como cualquier otro puede ser difícil, pero aquí estamos para apoyar. En la página de Contacto puedes encontrar mis datos (¡algunos se pueden acceder con las plataformas aquí descritas! (?))

A seguir resistiendo.